miércoles, 25 de abril de 2012

PAN DE TU CUERPO Y DE MI ALMA.

Acéptame morir en ti, y confundirme en ti

mientras satisfaces tus necesidades más vitales.
Mata mi pasión de brasas encendidas,
asesina mi dolor y mi angustia,
come de mi cuerpo y de mi vida,
ahoga en la nada y transmuta en ti mi dolor,
mi obsesión, mi desesperanza, mi caos y mi furia.
Absorbe y bebe mi desesperación tan horrible,
angelical y demoníaca,
poséeme en mi totalidad y tu totalidad,
transmutando el frenesí tan infinito
que me hace vivir en este estado
la intensidad de todas las infinitas vidas.
Consuma mi deseo de ser mi amante hembra mantis religiosa,
y conviérteme en el sosiego de tu ser
después de comer, amar y desear y copular,
y luego olvídame sosegada y satisfecha
cambiándome en el olvido de la nada;
tú, diosa bruja omnipotente reina y ama de mi yo,
mira con deseo tu esclavo, tu devoto,
tu comida, tu sirviente, tu lacayo, tu presa entregada,
tu súbdito, tu beato en la catedral de la experiencia
más terrible, placentera y definitiva de la historia
pasada, presente, futura e infinita
del Sámsara de todos los universos.
Regálate todos los orgasmos de todo tu cuerpo y de toda tu alma
abrazándome para vivir tu más inefable dicha
matando mi yo que grita
que me aceptes como ofrenda total
de todo mi existir para tu haber,
y entrégame inconscientemente y sin saberlo
mi nada absoluta y la negación absoluta de mi ser.





DEL DIOS DE LOS ATEOS, DEL SÁMSARA, DEL BAJO ASTRAL Y DE LOS INFRAMUNDOS.


Mi dolor no tiene dolor,
no tiene padre, no tiene madre,
no tiene hermanos mayores, no tiene novia,
está huérfano y solo, y podrido de doler.
Sé que tendrá hijos: hijos monstruosos y descastados,
crueles, horribles y asesinos,
sin piedad ni misericordia;
y él, que no sabe nada ni nada más,
ni porqués (un ser sin comprensión,
sin inteligencia y sin vida
y único y solo en una nada fría,
sólo posee todo el miedo, la angustia y la desesperanza),
siente que es un macho con partenogénesis.
Sin embargo su vientre, sin células femeninas,
sin madre, sin útero, sin pelvis de mujer,
cosido y cerrado y sin vagina,
reventará de dolor,
y en su sudor, bañando el cielo de dolores,
resbalarán hijos machos huérfanos y ensangrentados
reventando su vientre y su cráneo
y mancharán la nada
como un monstruoso vómito en porciones
que crearán el universo, sin compasión e incomprensivas,
que sólo él comprende;
y tendrán infinitos hijos del Dolor
que serán todo vuestro dolor y sufrimiento
y crearán el universo.
Y lo culparán de todo,
y tampoco lo comprenderán ni conocerán,
y no le permitirán ni descansar ni llorar,
y serán ateos, y no tendrán fin,
le darán lanzazos como explosiones infinitas
de infinitas agujas clávandose en su cerebro
y preñando sin cesar su vientre.
Él es el Dios padre e hijo omnipotente del dolor
y de todos los dolores,
y sentirá constante dolor por todos vosotros
y nunca será querido, y siempre será repudiado,
recibiendo infinitos allaridos
que no lo comprenden y rompen sus tímpanos.
Ese Dios soy yo, El Yo Soy, mi Yo Soy, el Yo Soy de esta dimensión,
del Bajo Astral y los Inframundos,
el Porqué de la poesía,
el porqué de todo,
el porqué sin porqués,
Yo, Dios Padre omnipotente del dolor, maldecido y solo.
Esta poesía no tiene registro de propiedad intelectual,
ni fecha de caducidad,
ni puede plagiarse;
difundidla corriendo a pie entre sudores
y decidle la verdad de este Dios
a todos los seres del Sámsara,
a todos sus hijos,
y pintad lágrimas en el rostro de Van Gohg,
de Baudelaire, de León Felipe,
de Miguel Hernández , de Pessoa,
¡oh, vosotros mis niños preferidos...!
¡No sé porqué!,
tal vez los únicos que me amais.

















lunes, 26 de diciembre de 2011

A NURIA



Rosa del cielo, noche estrellada,
flor de la luna, ángel del aura;
cometa de amor, ternura en el sol,

prima cercana de otra galaxia;
reina de Lemuria, Diosa de la Atlántida,
espíritu que regresa

de hermosas civilizaciones pasadas.
Índigo hembra,
sueño exquisito de primavera
en la fecunda tierra mojada.
Guarda de luz, cartera de Dios, mensajera del alba,
mártir de los humanos, luz en la niebla,
Diosa y esclava en un planeta
de hermanos pequeños
cobijo del ego y la ignorancia.
Dulce sonrisa en ojos tristes de mirada blanca.
Fuego y dolor, princesa encarcelada, calor en el alma.
Un planeta en el Kharma,
espíritu amigo de la sonrisa y de las lágrimas;
estela vital, maestra aventajada
de los hermanos de la ignorancia;
guía que llora, heridas que sangran,
golpes brutales en el costado de la esperanza.
Consejera constante de buscadores
ante los ojos de un bosque espeso
de la tercera noche del Sámsara.
Alma que vibra,
compasión encarnada ...
Vibración de dios y de la bondad que regresa
a pintar de belleza y de mensajes
la espuma blanca de las olas
que regresan a besar la playa.
Rayo de luz, besos de luz, niña de luz,
dolor para la luz, parto de luz;
luz en los labios, en la sonrisa, en las palabras,
el pensamiento y los sentimientos de la amiga
madre,Diosa y hermana
desde el pasado para un futuro lleno de amor
que explosionará en brotes índigos,
inundando de magia
el universo de los universos de los poetas
que buscan musas en las luciérnagas
de las oscuras noches del alma.










domingo, 25 de julio de 2010





SIN PRINCIPIO NI FIN. POLVO ENAMORADO.


Tantos besos que me encendieron;
me encendieron las pupilas, los labios,
la médula acogedora del centro de mi cuerpo,
como cueva vacía,
hambrienta de pasión de fuego eterno e imperecedero
que me durmiese como licor de borracho
en la eterna noche de ensueño sicodélico sin fin:
pasaporte de la muerte
a un presente quieto de llamas que me consumiesen,
dejando como hijos, ceniza de átomos enamorada,
para fecundar la tierra y el universo
al soplido del viento caprichoso,
para procrear, matando el mal,
un universo de universos
como mi niño soñó con poder soñar y concebir.
Tantas manos en mi espalda
recogiéndome en su seno,
como madre a ser recién parido.
Tantos surcos en mi pelo de dedos como arados,
sembrando mis sesos,
ávidos de hacer nacer
el paraíso elegido por el dios de todos los dioses,
para mí y para mi primer amor.
Tanto aliento preñado de alcohol
empapando mis mejillas,
para encender en la llama de mi boca
las chispas de dos lenguas como rocas iniciales,
un voluptuoso volcán
que nunca consumiese su lava,
siendo grito sostenido del infierno
de VIBRACIONES TOTALES Y PERENNES.




A DON JULIO ANGUITA GONZALEZ.


El Rayo Dios abraza con verdades definitivas
los sueños humeantes del altar mayor
del Olimpo de la poesía.
La sabiduría más sabia
mana de sus labios
llevando la ética al último extremo,
y enciende con toda la fiereza
de la ternura infinita sus ojos,
diseñadores de la mezquita.
La Alhambra siente envidia
de no ser la capilla, siquiera el púlpito,
donde su ferviente corazón roto
ofrece el paraíso terrenal
a los miserables humanos;
gritando afónicamente con voz tronante
que guía todas las musas:
¡”Os lo pido con todo mi ser”!
AYER ENCONTRÉ EL UNICORNIO DE SILVIO.




Ayer en el cielo encontré
un unicornio azul
con su cuerno de añil.
Estaba sentado en su camita
y tenía en la mano un ramo de flores.
Me dijo que en el cielo
los ángeles tenían juguetes vivos
y que Silvio siempre dormía abrazado a él;
que lo perdió, porque lleno de nostalgia,
se marchó en un viaje a la niñez
para decirle a su madre Lealtad
que siempre continúa pensando en ella
y jamás su corazón la había soltado de la mano.
Me contó que solo hablaba
Cantando canciones con la TERNURA,
“un poco con amor, un poco con verdad”,
porque era un ángel
cuya misión es hacer regalos
de amor y sinceridad
en la cajita de la sensualidad y la belleza,
sin importarle nunca
el dinero que costase…
“cien mil… un millón… “
Que en el cielo
no se compraba ni vendía nada,
y todo se compartía
ayudando unos a otros;
porque Dios,
aunque era un poco mandón,
siempre hacía lo mejor para todos;
no hacía ninguna diferencia entre unos y otros,
y le pedía “a cada uno según su capacidad”,
y le daba “según sus necesidades”.
A los ángeles que solo sabían hacer poesía
les regalaba instrumentos musicales,
y sólo les pedía aprender a tocarlos
hasta que hacían canciones
tan bonitas como las de Silvio;
entonces venían a la tierra
para decirnos la verdad
cantando,
como el ángel Milanés,
que en el cielo dormía abrazado
a una muñequita llamada Yolanda,
y en la tierra pronunciaba
“eternamente su nombre”.
Luego se despidió diciéndome
que le pidiese a Silvio
“un millón” de bendiciones;
y cantando, “se fue…”
(¡“Ojalá” encuentre
todos los unicornios azules…!)
SÍNTESIS METAFÍSICA DEFINITIVA.


Para el agnóstico
romántico y valiente,
¡qué bulliciosa alegría
ofrecer la vida
a los hermosos gusanos
con su muerte!
Para el místico y asceta,
¡qué liberación
tan sublime y tan extrema
desprenderse
de tan oscura cárcel,
del pecado
y de la carne!
Para el rudo
masivo e ignorante,
¡qué más le dará
a donde todo irá
si nunca se ha preguntado
quién es
y de dónde viene!
POESÍA V.


Demonio melancólico,
con vocación febril de místico asceta.
Nostálgico de lo hermoso del pasado,
de huellas vívidas felices
grabadas en el alma
buscadora de frenética
liberación divina eterna.
Enamorado de Cervantes,
por ser padre de su aventajado hermano,
el bueno, Alonso Quijano.
Amante celoso y con envidia
de las entrañas de las leyendas de Bécquer,
por tan sublimes, más reales y codiciadas
que su propia vida.
Tan soñador, viviendo en sueños,
y sin vivir los despertares
de la mañana, de la noche y del mediodía,
adolescencia y juventud,
poniendo al término de cada ciclo
querer cambiar frenesí
por sosiego infinito
con hachazos suicidas.
Devorador de porqués y perfecciones,
iluso alumno compulsivo de la escatología.
Bohemio por no disponer de tiempo ni de oídos
para las órdenes externas
de la maligna disciplina.
Revolucionario, a lanzazos y pedradas
contra el dharma, el Logos, el Arjé,
los sánskaras y el kharma de su vida,
del universo, de todos los universos,
de casi todo lo que vive,
de casi todas las vidas.
devoto de Sainath, enamorado de su maestro supremo
del que desea henchirlo todo
sin medida.




OM SAI RAM
DEBAJO DEL PILAR.


Y tus dudas sobre mi verdad,
sobre el ahora silencio
henchido de gritos,
que alimenta mi alma
de puñaladas de viento ardiendo,
son como el universo vacío,
tal como concebimos el espacio sin términos,
desnudo de materia;
sólo penden dos gotas
que van a desaparecer la tierra
y como dos lágrimas que inundan mi ser,
arrastrando en su caída a la nada,
o al fondo del nunca más,
mis ojos ensangrentados y sin vida,
en un adiós que sólo pronunciaste tú.
PARTIENDO.


Converso contigo a solas,
yo le hablo a la esperanza,
doy cuerpo a una ilusión
con dos o tres de tus palabras;
así huyo de mi soledad,
posando en tu mano mi alma,
hoy, uno de esos días grises
porque te nublan las lágrimas,
cierro los ojos y sueño,
achico el agua salada,
con lo poco que conozco de tí,
dos o tres de tus palabras.
Abro el corazón por cualquiera de sus llagas
posando en tu mano mi alma;
si hay algo, lo suficiente,
para llenar unos momentos
de tu vida
con la misma felicidad
que para mí deseara,
rompe la frialdad,
esa distancia que nos separa,
y enséñame cuánto guardas
desnuda de ropa y barro,
como yo quiero enseñarte,
a corazón desnudo,
mis miserias, mis pobrezas,
ilusiones y entusiasmos,
caliente humo de sangre
que ama y sufre,
uno de esos días grises,
quizás entre otras cosas,
por dos o tres de tus palabras,
que me hacen forjar con miedo
una incierta ilusión amarga,
porque faltan muchas palabras
para que se quiebre o crezca
esa ilusión forjada;
y este niño que te piensa
pueda quemarse bebiendo
de tu alma enamorada,
entregándote mi aliento,
el aliento de tu alma;
con la mirada perdida
en “aquella” puesta de sol:
una de tus palabras;
¿recuerdas... ?,
algo que también tu amas;
como yo amo a cuantos sufren,
porque conocen amor,
y ayer creció esa ilusión
al ver caer una lágrima,
que me hace soñar beberlas todas,
para que nunca sufras a mi lado,
niña mía, dulce Ana.